Archive for septiembre 2016

Hoy muchos blogueros se me echarán encima

Por : Jorge A. Garrido

   Así es, hoy muchos blogueros se me echarán encima, y es que la paciencia tiene un límite.

   Voy a empezar aclarando que, por supuesto, no hablo de todos los blogueros, sería de estúpidos hacerlo, aunque me veo en la obligación de remarcarlo. Por un lado porque no sería la primera vez que vinieran a quejarse, que no se puede generalizar; por otro porque hay muchos de los que solo puedo decir maravillas. Sin embargo, voy a hablar de otros, de los que creen tener razón y se van a enfadar por lo que voy a decir.

   Antes de nada, como otras tantas veces he hecho, voy a ponerme de ejemplo. He escrito varios libros y he trabajado en cada uno durante muchos meses, intentando darles un acabado lo más profesional posible, pero siempre, siempre, he tenido presente qué soy y qué no. Me he esforzado mucho y procuro darles la mayor salida, pues confío, a ciegas, en mi propio trabajo, pero eso no me hace creerme un autor por el que las editoriales debieran darse de hostias. No me considero la repanocha como escritor, ni pienso que mis historias sean las más maravillosas del mundo. He recibido unas valoraciones geniales por parte de la mayoría de los que los han leído y, aún así, sigo pensando que me queda un larguísimo camino por delante, que si quiero llegar a ser "alguien" en este oficio deberé luchar con uñas y dientes durante mucho tiempo. En resumen, sé cuál es mi lugar.

   Vamos con una pregunta sencilla. ¿Qué se necesita para ser bloguero? Yo os lo digo: un ordenador y conexión a internet. Ya está. Creas una cuenta, escoges una plantilla y le pones un nombre. No hacen falta ni ilusión ni ganas, solo crear artículos y publicarlos, "ni siquiera poseer conocimientos o estudios previos sobre el asunto principal del mismo". Una vez hecho, enhorabuena; eres bloguero. Ahora sí, en tu mano está el ofrecer a tu potencial lector un producto atractivo, de calidad, llamativo, original... Los hay, desde luego, pero no me voy a quejar del contenido, sino de los propios blogueros (recuerdo en este punto que no me quejo de todos, pero aquellos que se se piquen... ya saben qué hacer).

   Blogueros literarios, ¿por qué muchos de vosotros os creéis "tan importantes"? Os leéis un libro y después escribís en vuestro blog un resumen del mismo, más una puntuación (en la mayoría de los casos que he visto). Ya no es la forma de expresaros, las faltas de ortografía o que lleguéis a destripar los secretos de la trama, que jamás deberíais desvelar, sino esos aires que os dais cuando alguien no está de acuerdo con lo que habéis puesto. Es más, sobre todo cuando un autor os corrige sobre algo que escribisteis de su propia novela (y no hablo de "vuestra opinión").

   Para ser más concreto, pongo un ejemplo, que ya he visto varias veces:

"Es que sin los blogueros, los escritores no seríais nadie".

   ¿En serio? ¿Cómo alguien puede ser capaz de decir eso, amén de otras tantas barbaridades? No lo entiendo, es que no puedo hacerlo. ¿De vosotros depende que una obra alcance el éxito? ¿Sois los artífices de que miles de lectores corran a hacerse con mis libros? No voy a negar que creo en los blogueros, pero en aquellos que hacen bien "su trabajo". Vuestros blogs son un escaparate más, un granito de arena en esa montaña en la que pretendo que se convierta todo lo que rodea a mis obras, pero nada más. A ver, que yo mismo me he puesto en contacto con muchos blogueros ofreciéndoles mis trabajos "de forma gratuita" para que los leyeran y reseñaran, pero es algo que conlleva intereses para ambas partes, porque yo gano un breve espacio web y vosotros una nueva lectura y más material que ofrecer a vuestros seguidores (que en muchísimos casos no llegan a doscientos, y entre los comentarios se ve que una inmensa mayoría de los mismos son otros blogueros, no lectores que vayan a dejarse su dinero en la obra que comentáis).

   Concluyendo, porque podría pasarme horas escribiendo en este post y no creo que estos personajes merezcan la pena, mi enhorabuena a todos esos blogueros que se preocupan por crear artículos cuidados con mimo y que tratan con respeto tanto a sus lectores como a los escritores. Gracias doy a que me haya encontrado tantos que sí merecen la pena. Ahora, a aquellos de los que me he quejado en este post, que sepáis "que no, que no sois nadie, que sois por completo prescindibles y que los escritores seguiremos estando aquí, con o sin vosotros".





Jorge A. Garrido

Cuando ser escritor no da dinero

Por : Jorge A. Garrido

   Sueños tenemos todos, el que más y el que menos, más humildes o realmente ambiciosos. ¿Y entre los que "escribimos"? Pues también los tenemos. Que nuestras historias lleguen a miles de lectores y estos sufran, se entusiasmen y emocionen con ellas; que recibamos los elogios de la crítica y hasta de otros grandes del oficio; que nos dé para vivir de ello... Pero el problema de llegar a este éxito es que, en la mayoría de las ocasiones y siendo realistas, se trata de sueños, literalmente, y, como tales, quedarán sin cumplirse.

   Por supuesto, hay refranes con clara referencia a este asunto que debemos repetir en nuestra cabeza una y mil veces para creer que tenemos alguna posibilidad, con mensajes como que hay que arriesgar para ganar, el no ya lo tenemos, si no lo intentas nunca sabrás si podrías haberlo conseguido, etc, etc, etc. Es decir, que rendirse lleva al fracaso, irremediablemente.

   ¿Que el camino es difícil? Para unos más que para otros, desde luego, pero hay que intentarlo. Hay muchos competidores por llegar al lector; da la impresión de que hasta haya menos lectores; quizá los que tienen el dinero, medios y poder para llevar una obra mucho más lejos no están por la labor de descubrir nuevos talentos o promesas, y van más a lo seguro... Muchas razones, quizá, para desistir, pensárselo al menos. Aún así, ¿no las hay también para continuar? Sí, claro que sí, aunque supongo que cada uno deberá buscar las suyas para mantener esas ilusión y ganas. ¿Las mías? Pues las tengo. Por ejemplo, cada nuevo lector y su entusiasta valoración tras la finalización de uno de mis libros. Gran sensación y potente inyección de optimismo para enfrentarse a un oficio en el que cuesta mantenerse, no voy a negarlo. Muchas veces, pesa bastante el no encontrar tiempo para desarrollar esta actividad, incluso ver como otros factores en la vida la solapan en importancia y debemos centrarmos en ellos para sobrevivir, que no es poco.

   Seguir escribiendo puede llegar a ser bastante complicado cuando algo que cuesta tanto (pues no es solo juntar letras hasta alcanzar el punto y final) no parece reportar lo que en consecuencia se espera de ello. Sí, me autocito para afirmar que hablamos de sueños, como el de poder vivir de esto, pero, ¿cuántos lo han logrado? Si nos guiamos por las estadísticas podríamos echarnos a llorar ahora mismo, incluso vemos que a lo largo de la historia hubo personas que murieron y no conocieron en vida el gran alcance que después obtuvo su obra. Y nosotros, ¿vamos a conseguirlo? Bueno, si lo dejamos es obvio que no, no lo lograríamos jamás.

   Estoy en esto desde hace ya varios años y me encuentro con casos de multitud de personas que abandonaron, que se rindieron. Quizá no les llenaba tanto, puede que su autoestima o su propia personalidad no les permitiese luchar por su sueño. Pero yo sigo aquí. Y no, no pienso desistir. Sigo vivo, y vivos siguen mis sueños. Hasta que lo consiga, y más allá, podréis contar con mis historias, pues aún me quedan muchas por ofrecer.





Jorge A. Garrido

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