Posteado por : Jorge A. Garrido junio 10, 2016


   Vivimos una época un tanto peculiar en la literatura, donde el debate sobre la actual calidad de esta continúa al rojo vivo. Y no es para menos:

   En primer lugar, nos encontramos con la autoedición, que multiplica cada día el número de ejemplares ofertados, aunque llegan al lector sin filtro alguno.

   Por otro lado, las editoriales convencionales parecen estancadas al arriesgar más bien poco con nuevos autores o propuestas fuera de las líneas seguras de venta. De hecho, para un gran riesgo para Planeta como ha sido "Besos entre líneas", el resultado frente a la crítica de calle ha sido tan horrible que las otras Grandes Firmas ya deben haber tomado buena nota, y no se espera algo parecido, al menos, en un buen tiempo (tema también el de este libro para otro curioso y más que interesante post).

   Además, da la impresión de que cada vez haya menos lectores...

   Así las cosas, ¿qué futuro, a corto y medio plazo, nos espera? ¿Acaso terminará explotando todo esto? ¿Quizá evolucionen estos fenómenos manteniendo, en esencia, lo que hoy vemos? ¿O tal vez seamos espectadores de un reseteo, una vuelta atrás hacia lo que parecían mejores tiempos para el lector exigente?

   A mi parecer, creo que este boom de escritores, con fácil acceso a herramientas de edición y plataformas a las que subir sus textos (grupo de autores entre los que me encuentro, a todo esto), terminará en algún momento relativamente cercano. No hay cabida para tanta oferta, al menos no para la demanda existente, y la frustración de un escritor al verse nadando en tal inmenso océano sin apenas peces en él (que le compren sus obras, ya que ni siquiera le ven entre tantísimo libro a la venta), hará que muchos de estos se aburran y lo dejen. Llegarán otros, desde luego, pero cada vez habrá menos, muchos menos. Por cierto, de estos viven las plataformas de autoedición y muchas de las editoriales de coedición, así que también sería su final.

   ¿Y las editoriales convencionales? Estas aún mantienen una posición estable en el mercado, aunque sea a base de los mismos escritores de siempre (cuyos nombres tienen mayor valor que la más agresiva y efectiva de las promociones), además de las periódicas reediciones de los clásicos y la venta de esos tomos sobre las vidas de consabidos personajillos que tan buen rendimiento económico suelen dar. Por tanto, estas seguirán ahí, con o sin riesgos, experimentando o no, pues su parte del pastel parece intocable.

   En conclusión, siempre bajo mi punto de vista, lo que hoy vivimos quizá tienda a desinflarse y volvamos a lo visto hace unas pocas décadas, con unas escasísimas variaciones. ¿Y vosotros? ¿Qué opinión tenéis al respecto?





Jorge A. Garrido

{ 4 comentarios... léelos más abajo o comenta }

  1. Creo que siempre habrá gente con mucha ilusión que escriba y autoedite. Y gente con mucha ilusión que lea cosas sin mucho marketing detrás. También hay más herramientas para escritores: más gente que se ofrece como lector cero, más webs con consejos... Respecto a la calidad de la autopublicación todo depende de la exigencia del propio autor, que creo que cada día es mayor.
    Respecto a las editoriales, ya es otro cantar. Si repaso lo que editaba Minotauro hace 15 años y lo comparo con hoy, veo que cada vez arriesga menos. Y con otros grandes sellos pasa lo mismo. Cogen las cosas que vienen avaladas por el éxito en el extranjero. Riesgos bajo mínimos.
    Por cierto, yo no creo que Besos entre líneas fuera un riesgo para Planeta. Al contrario.

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    1. Siempre habrá quien quiera escribir y lo haga, mejor cuantas más oportunidades para publicar tenga (plataformas gratuitas, como un blog o wattpad, o para la venta), pero de existir a que su número sea tan grande hay un trecho. Y pueden tener una gran calidad, pero te encuentras cada obra tan mal maquetada y corregida, con millones de faltas y estructuras de lo más extraño a precios similares a aquellas en las que han trabajado bastantes profesionales para que el producto quedara como debe que ahí es cuando se abre el debate sobre dicha calidad. De las tramas, como siempre, no hablo; esas no entran en este tema.

      Besos entre líneas ha sido una excepción en estos tiempos dentro de una gran editorial, un "experimento", un riesgo al apostar por algo nuevo: poner a dos youtubers a escribir una novela que solo deberían tener por comprador a los seguidores de estas dos chicas, pero parece haber salido bastante mal, y los que la leen la ponen por los suelos. Y es un producto de una de las grandes.

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  2. Te doy toda la razón en esto de que "el boom del escritor, del lector por moda" va a pasar. Todo tiene su tiempo y, con sinceridad, creo que este está llegando a su fin.
    En mi opinión este lector que encuentra "bonito" hacerse fotos con libros y colocarlos en sus estanterías, es eso, un producto de la necesidad narcisista de fotografiarte haciendo... cualquier cosa, narrar tu vida Tweet a Tweet... o contar tus penas, tus compras y tus vacaciones en un blog.
    Las costumbre adquiridas son sociológica y antropologicamente un reflejo del individuo que conforma la sociedad del momento. Y creo que no hay que ser un estudioso para comprender que la superficialidad, la indiferencia social o la infantilizacion, elementos predominantes en este mundo que nos rodea, se hacen sentir en cualquier ámbito,y por supuesto la cultura y el arte no quedan exentos.

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    1. Chapó por tu comentario. Poco más que añadir cuando tu análisis tiene tanto en común con lo que pienso de este tema.

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