Posteado por : Jorge A. Garrido enero 13, 2016


   Personalmente, no creo que nadie deba sentirse responsable por verter “una simple opinión”. Sin embargo, embarcarse en un blog de reseñas, dado el alcance del fenómeno durante años, requiere cierta objetividad. Tendrás tu propio estilo, serán más detalladas, extensas o cortas, pero lo que no puedes hacer es engañar a los que te leen. Y con engañar no me refiero solo a mentir, sino también a omitir la verdad, una que les perjudica en su “carrera hacia el éxito”.

   Al bloguero le interesa tener muchas visitas y, por supuesto, fidelizarlas. Para ello, algo primordial es ofrecer contenido nuevo y regular, y la mayor parte proviene de las reseñas realizadas sobre los libros que leen. Y aquí viene algo importante: no son pocas las editoriales que “regalan” sus libros a aquellos blogs que tienen una suficiente cantidad de seguidores. ¿Entendéis esto? Libros gratuitos. Además, ¿sois conscientes de la cantidad de novelas autopublicadas que han surgido en los últimos tiempos? Los autores de estas también ofrecen sus trabajos sin cobrar un solo céntimo, ya que es un modo de lograr algo de publicidad, lo que al final hace que el bloguero no deba desembolsar absolutamente nada por nuevos ejemplares, sean en físico o en digital.

   Resumiendo, el bloguero necesita muchos seguidores para conseguir libros gratuitos. Pero aún más; aquellos que les regalan sus libros esperan que la publicidad que se les haga sea buena, lo que lleva a muchos blogueros a publicar críticas positivas “aunque no sean merecidas”. Es decir, a una editorial no le viene bien que se pongan a caldo las obras que espera vender, así como los autores independientes no quieren que circulen por la red reseñas malas de sus trabajos. Se trata, por tanto, de dos aspectos que llevan a la proliferación de blogueros que, como indiqué en el título del post, “faltan al respeto” a los lectores.

   En este punto me diréis que una única opinión no condiciona a otra persona para la compra de un libro, pero, ¿y si esta práctica fuera mucho más habitual de lo que pensamos? No todos lo hacen, a Dios gracias, pero como escritor reviso muchos blogs y me voy fijando en las reseñas que hacen sobre ciertos libros; no os hacéis una idea de cuántos decido ignorar a la hora de contactarles por esta causa.

   ¿Y cómo “engañan”? Por ejemplo, obviando que una novela carezca de corrección o maquetación con una mínima calidad. ¿Y esto es tan importante? ¡Desde luego! Porque esos libros se están vendiendo, no regalando. Si aún no lo veis, responded a esto: ¿pagaríais por una chapuza en la reparación de las tuberías de vuestra casa, mientras aún pierden agua? ¿Por el montaje de un mueble recién comprado en el que falten tiradores o el frontal de un cajón? ¿Y a un taxista cuando os deje a cuatro kilómetros de donde queríais llegar solo porque a él le dé la gana? ¿No? Claro, porque pagáis por un servicio o producto y queréis ese mínimo de calidad, incluso por muy barato que pueda saliros. Entonces, si compráis un libro, ¿no queréis que esté trabajado, que se depure la corrección, que no tengáis que releer tres veces cada párrafo para entenderlos por la completa ausencia o mal uso de los signos de puntuación o continuas faltas de ortografía? Pues hay muchos blogueros que no solo os van a engañar en esto, sino que hasta son capaces de incluirlos en sus listas de mejores lecturas del año, sin avisar en ningún momento de los terribles errores que contienen. Al fin y al cabo, si alguien pica y lo compra, que se joda. Eso no va a suponerles ningún mal, aunque la buena publicidad que han hecho sí les asegura nuevos libros, sea de editoriales, pseudoeditoriales o autores independientes, que volverán a regalarles otros trabajos futuros.

   Para ir terminando, este post puede ir muy de la mano de aquel que ya publiqué sobre “la mafia en los blogs de literatura”, ya que también estoy viendo que, por amiguismos, hay horribles libros muy bien valorados y nombrados hasta la saciedad en detrimento de otros que no obtienen la visibilidad que merecen y cuyos autores sí dedicaron meses de duro trabajo a ofrecer un producto de calidad a todo aquel que invirtiera su dinero en sus obras.

   A mi parecer, las reseñas deberían ir dirigidas a los potenciales lectores (y a la vez compradores) de dichos trabajos, pero queda claro que, en muchos casos, jamás se piensa en ellos. ¿Por qué? Por puro interés de este tipo de blogueros y de las editoriales y autores. Así de claro.





Jorge A. Garrido

{ 21 comentarios... léelos más abajo o comenta }

  1. A ver, yo comprendo que en este mundo, como en cualquier otro, uno encuentre personas con las que sienta mayor afinidad o simpatía que con otras, y esto es humano. El problema viene cuando la "amistad" influye en la objetividad a la hora de valorar un trabajo.
    La edición de un libro conlleva mucho trabajo y de muy diferente índole. Un libro no es un montón de palabras que pretenden contarnos algo. Un libro es una historia, si, pero es también corrección ortotipográfica, es una buena maquetación, es un estilo cuidado (que evidentemente se mejorará y pulirá con el tiempo, como cualquier otra actividad artistica).
    El problema viene cuando cambiamos el hobby o afición por una actividad profesional y empezamos a cobrar (mucho o poco) por escribir. Nuestros resultados pasan a ser un objeto de consumo como cualquier otro, pero el consumidor no goza de garantía alguna ni de la capacidad para reclamar por un producto defectuoso como sucede en otros sectores. Parece que en literatura todo vale y no es así. Desde niños nos decían que leyerasmos lo que fuera porque, por lo menos, aprendemríamos a escribir, pero es que esto ya no es una realidad, es un honor y una fortuna dar con un libro prácticamente sin errores. Las erratas han existido toda la vida, pero yo he visto trabajos que son complicados de leer por su "formato" y la gravedad de los errores, en todos los sentidos. Es cierto que la historia es importante, pero si la cuentas mal pierde valor y mucho, al menos desde mi punto de vista de lectora.
    De hecho, te pondré un ejemplo, cuando se publicó mi primera novela, yo no estaba de acuerdo con la opción de la coedición, pero mis padres querían hacerme un regalo desde que finalicé la carrera y al final cedí. En aquella época yo estaba comenzando un Grado en Crininología y lo cierto es que no presté atención alguna al proceso de edición de "Recuérdame", una novela que había revisado por última vez con 18 años. Un error imperdonable por mi parte. Cuando tiempo después sostuve un ejemplar en mis manos y lo leí no sabia dónde meterme: se me habían pasado errores de puntuación, algún que otro laísmo... ¡no me lo podía creer! ¡Me sentí tan avergonzada! Y en la obligación de pedir disculpas públicamente por haber permitido que un producto así llegara a los lectores. Y el nivel de errores no es, ni por asomo, el de algunos "trabajos" que han pasado por mis manos y a precios de obras de autores consagrados. ¿Y debo ser indulgente y dejarlo estar?
    Lo siento, pero yo no soy capaz, ni cono lectora de toda la vida y consumidora muy habitual de literatura, ni como "escritora", pues sé de primera mano el trabajo que un libro lleva a sus espaldas cuando llega a manos del lector. Y l9 siento, pero no es justo desde ninguno de los dos.

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    1. No lo es, desde luego. Tu comentario versa más sobre el poco o nulo respeto de algunos escritores hacia los lectores, en lugar de los blogueros (tengo un artículo llamado "un escritor debe ser lo y parecerlo que quizá te interese), pero la base es muy parecida. El que vende un libro ha de cuidar su producto, como el que vende una lavadora o un coche. Te diría que en la conciencia de cada uno queda, pero también es cierto que el que pruebe a uno de estos "malos" escritores, tras dejarse su dinero en sus obras tan mal acabadas, no volverán a darles una oportunidad.

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    2. Es cierto que si eres lector, tengas o no un blog y el escritor sea o no tu amigo, deberías ser sincero, por todo el que vaya a ser receptor de tu opinión y, por supuesto, por ese escritor al que llamas "amigo" y que no se va a beneficiar, en absoluto, de tu peloteo.

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  2. Hola!! La verdad que hay blogs y blogs xD yo me siento responsable de lo que escribo y por tanto si el libro no me convence lo digo, si no me gusta también y decir que lo de las faltas o el maquetado no lo digo en la reseña sino directamente con el autor, ya que muchos al ser autoeditados puedes corregirlo en amazon y los lectores actualizarlo en cambio con los autoeditados por parte de editoriales tienen que esperar a una segunda edición para ello.
    Yo aviso a los autores directamente y como yo seguro que hay más xD
    Es imposible hacer un libro perfecto, somos humanos y muchos errores se nos pasan por alto al conocer la historia al dedillo;)

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    1. Entiendo ese "actuar de buena fe" con los autores, pero, ¿qué pasa con los lectores? ¿¡Es que nadie va a pensar en los lectores!? ... Ejem... Quiero decir, que los que reseñáis estáis dando una valoración de lo que habéis leído y en ese momento está disponible para su compra. Si no decís lo que va a encontrar el lector, es a este al que estáis jodiendo, ¿no? Si fuerais el "lector cero" entiendo lo de ir al autor y explicarle qué errores encontrasteis, pero lo vuestro es un post que en muy rara ocasión editaréis, quedará ahí desde el momento de su creación hasta que por algún motivo sea eliminado y sois vosotros los que dais la cara. ¿Y si el escritor no puede o no quiere arreglarlo? Seguís jodiendo al lector, pero aún más, podéis acabar perdiendo seguidores e incluso que os hagan una muy destructiva publicidad, por no ser sinceros con aquellos a los que, insisto, deben ir dirigidas las reseñas. Y no hablo de las tramas, sino de las formas, acabado, lectura complicada, párrafos liosos que se suceden unos tras otro, confusiones constantes con los diálogos, diferente formato en cada página... Vamos, lo que es un producto de muy mala calidad. Erratas habrá siempre, pero faltas continuas o ver que la novela no sigue un maquetado regular o uniforme sin cosas que deberíais comentar. La literatura es algo serio y tenemos que dar ejemplo desde escritores hasta reseñadores. Es como si me dicen que un coche es genial por respuesta a la conducción y bajo consumo de combustible, pero luego las puertas no cierran bien, entra un frío del carajo y encima hay un jodido muelle suelto bajo el sillón que nos va pinchando el culo. Hay que valorar el conjunto y esa es la responsabilidad que os atribuyo a los reseñadores.

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  3. ¡Hola!
    Yo coincido bastante.
    No he publicado ningún libro pero sí he escrito relatos que han sido publicados en antologías y con el paso del tiempo las he vuelto a leer y me da vergüenza la de faltas que hay, porque no había correctores como podrías encontrar en una editorial y al ser más pequeña escribía peor jajajajaj.
    Y piensas, ¿ cómo un autor permitiría algo así?
    Como bien ha dicho María, recuerdo en el colegio decirnos " leed mucho porque así aprenderéis a escribir bien", pero ahora ves tantas faltas..que pones en duda esa frase.
    Pienso que con reseñadores que omiten las cosas por amiguismo, lo único que hacen es perjudicar al mercado literario. Porque luego piensan que esos desastres venden, son buenos y siguen publicando más desastres. Y la gente sigue dándoles buenas notas.

    Por supuesto hay de todo, y hay bloggers que son sinceros y dicen las cosas tales como son. Pero hay una gran parte que no es así. Que únicamente quieren libros y les da igual mentir a sus lectores, mentir al autor y a todo el mundo.
    Que tampoco tienen sentido. ¿ Haces esto para conseguir libros que son horribles?

    Si el día de mañana consigo publicar una novela yo querría que alabaran mi trabajo porque gusta, porque merece ser alabado. Y que si ha de ser criticado lo sea. ¿Sino cómo iba a mejorar?

    'Un beso!
    Mavy

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    1. Poco que añadir a tu comentario. Pongámonos en el lugar de los lectores:

      -Mira qué buena nota tiene este libro. Dice el que reseña que la trama bien, los personajes bien y que el final bien. Pero son 15 euros... ¡Bah! No dice nada malo, así que voy a arriesgarme.

      ¿Qué puede pasar cuando descubra que por dentro está horrible y que ha pagado por un producto nada cuidado? Que no vuelva a arriesgarse con ningún otro autoeditado, y los hay que se lo curran mucho para darles un acabado de lo más profesional.

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  4. Hola Jorge!

    Te hablo tanto desde el punto de vista de reseñador como de escritor en prácticas. Como reseñador, me veo en el compromiso de ser sincero con un escritor cuando me cede su obra. Por muy amigo que sea, si veo fallos de maquetación, de ortografía... de lo que sea, decirle tanto a él como a mis lectores que está genial sería mentirles. Cuando un autor nos cede una obra, aparte de buscar publicidad, busca una opinión sincera y una crítica constructiva sobre su obra (o eso quería pensar antes de conocer a algunos escritores).
    Desde el lado del escritor, yo mismo soy el primero a la hora de quejarme si tengo faltas de ortografía (por muy leves que sean). Nunca he llegado a publicar oficialmente ninguno de mis relatos, principalmente los leen mis amigos. Incluso que ellos vean mis faltas me molesta, no quiero ni pensar cómo me pondría si fuese de cara al público.
    Te doy toda la razón en lo que has dicho. La publicidad viene bien, si, pero la imagen que dan tanto el reseñador como el escritor cuando se publica la obra, aún sabiendo que hay fallos graves, es pésima.

    Rush (Devoradores de Libros y compañero de Mavy)

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    1. Ahí esta; hay que preocuparse por realizar un trabajo lo más profesional posible, se pertenezca a un lado, al otro o a ambos. No habría que darle más vueltas al asunto.

      El problema que veo ya no es la imagen del reseñador o del escritor que no cuidan lo que hacen, sino lo malo que es esto para que la autoedición sea contemplada por los lectores como una opción a tener en cuenta frente a las obras comerciales de las editoriales. Pueden pasar por uno, dos o tres autores independientes con un acabado malo de narices, pero el dinero cuesta ganarlo y para encontrarse con semejantes despropósitos (repito, no por historia, que eso puede estar genial), es posible que no vuelvan a arriesgarse nunca más, algo nada justo para los que si trabajan todos y cada uno de los aspectos de su libro.

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  5. Totalmente de acuerdo. Como blogger coincido totalmente contigo.
    Es tremendo lo de muchos blogs. Y no digo que el mio sea perfecto pero hay algo que me define y aunque quizas no a todos les guste, siempre que alguien me regala un libro, bien autor o editorial, sabe de primera hora una cosa. Un libro regalado no significa una reseña positiva. Es lo que hay, ya que mi blog es una muestra de mis sentimientos y emociones al leer. ^_^
    Un beso.

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    1. Esa es la actitud, o al menos así lo creo. Que a uno le manden libros gratis ha de ser un gustazo (cuando leer es uno de tus hobbies), pero "maquillar" tus impresiones para que quien te enviase el ejemplar no se enfade y te envíe más obras no habla nada bien del reseñador.

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  6. complejo, porque en realidad venden el alma por un libro gratis. me duele en el alma decir que un libro es malo, por eso digo que no me gustó. pero mentir con algo asi, es ser careta, por eso no he entrado en el tema booktuber. es un tremendo riesgo moral

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    1. En realidad, cuando alguien abre un blog para reseñas, ¿no asume que habrá libros que obtengan una crítica de lo más negativa? ¿O solo hay lugar para las buenas? Entiendo que decirle a alguien que su trabajo se encuentra en un estado no óptimo para ser vendido no debe ser fácil, pero estáis para todos los posibles escenarios, ¿no?

      Pienso que hay que ser profesional y hacer bien las cosas, si no... no hay que meterse en ello.

      Ahora, también pienso que desde el otro lado hay que aceptar las valoraciones de los reseñadores, siempre que vengan desde el respeto y justificándolas.

      Gracias por pasarte ;)

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  7. Admito haber pecado de amiguismo una que otra vez, pero sobre todo al principio. Ahora de una u otra forma intento marcar los errores pero sin desanimar las ventas.
    Jorge sabes que soy de las que no se calla cuando algo "hace ruido" en un libro...
    Por otro lado, empecé a reseñar de casualidad, el blog era compartido y con el tiempo me dejaron sola. Nunca me interesó tener libros gratis de hecho con casi 500 seguidores no colaboro con ninguna editorial no me interesa y la única que me interesa no me registra. Poco a poco me fue llegando uno tras otro y no puedo decir que no. Siento que les niego la ayuda a los escritores. Pero si pudiera y si tuviese mas carácter diría que no para poder leer y elegir lo que a mi me gusta y podría mostrarte mi biblioteca, mas de 200 libros (físicos) esperando ser leídos y muchos mas en digital...
    en fin... deje mi sincericidio acá jajaja.
    Concuerdo con lo que has dicho muchos "bloguers" solo ven la oportunidad de coleccionar libros sin ser serios en sus opiniones, si objetividad, sin un poco de vocacion, y lo peor es que nos dejan mal parados a todos. En fin... buena entrada ;)
    Besos!

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    1. Sí, sé que no regalas buenas palabras, que si ves algo que no está bien lo dices, y así debería ser siempre. De hecho, este post es "blogueros faltando el respeto a los lectores" y debería hacer otro pero con los escritores como los que faltan, que se quejan de una mala reseña (en lugar de aceptarla). Sigue así ;)

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  8. Estoy contigo en la sinceridad pero tambien depende del tipo de opinion, y te hablo como escritora, yo jamás me he enfadado por una opinión mientras sea constructiva. Pero hay ciertos personajes por ahi que dicen que lo hacen de forma constructiva y hablan con el autor y es mentira. Y cuando quieras te enseño los de cierta tipeja a la que ånimas en su comentario.

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    1. El respeto es algo que no debe perderse, por ambas partes. Teniendo eso en cuenta, en este post me quejo de la no sinceridad del reseñador si obvia errores que a cualquiera de nosotros, como lectores, nos llevarían de nuevo a la librería para exigir la devolución de lo pagado por un producto que está de pena (nunca me refiero en esto a la trama). Y no abogo por destrozar a un autor, sino de decirle al lector lo que va a encontrarse. Una reseña no es una ayuda para el escritor, para que mejore ese trabajo o para que crezca en el oficio; una reseña está dirigida al potencial comprador del libro. Algunos, esto, no lo entienden.

      Respecto a lo último, si lo ves necesario, puedes pasármelo por email. Gracias ;)

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  9. Buenos días, Jorge:

    Acabo de ver tu post y me he animado a participar para dar una visión desde el lado del bloggero.

    Lo primero que tengo que decirte es que estoy totalmente de acuerdo. Yo soy el primero que ve reseñadores que hacen lo que sean para tener un libro bueno, otros que plagian su contenido e incluso aquellos que hablan sin haberse leído las páginas solo para poder seguir sumando visitas. Y no estoy hablando de bloggueros pequeños precisamente

    Como tú dices, creo que cuando alguien escribe en internet —de lo que sea— tiene que hacer un pacto con el lector. Tiene que poder asegurar que todo lo que le está diciendo es verdad, porque si no, como tú dices, se está cometiendo una estafa.

    Por mi parte, nunca me he casado con ninguna editorial. Es más, he perdido relaciones con varias por una mala crítica y no he vuelto a recibir ninguno de sus libros. Cosa que me da exactamente igual. En la vida he pedido un libro por mi cuenta, todo lo que hay reseñado de alguna editorial o autor independiente es algo que ellos me han ofrecido —tal y como hiciste tú, vaya—. La razón de todo esto es que yo no abrí todo esto por los libros, sino para hablar de ellos.

    A mí lo que me gusta es escribir sobre libros. Es lo que me lleva a seguir haciendo esto, por eso cuando algún escritor me manda su libro personalmente me implico mucho en la lectura. Le señalo fallos por emails —dada mi faceta de corrector y editor—, le comento lo que me va gustando y lo que no, porque creo que independientemente de que la obra final sea buena o mala, si alguien te cede su trabajo lo mínimo es valorarla como lo hace él.

    Todo esto me ha llevado a conocer a bastantes de los escritores que me ofrecieron leer sus obras, lo cual ha sido de las experiencias más reconfortables que he tenido.

    Como dices, espero que esto cambie, pero a mí me da la sensación que no ha hecho más que empezar.

    Saludos y buen post.

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    1. Me quedo con este párrafo:

      "creo que cuando alguien escribe en internet —de lo que sea— tiene que hacer un pacto con el lector. Tiene que poder asegurar que todo lo que le está diciendo es verdad, porque si no, como tú dices, se está cometiendo una estafa."

      Gran comentario. Muchas gracias ;)

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  10. Buenas:

    Llego al post desde Twitter, un tiempo después de la publicación, pero supongo que nunca es tarde si las entradas que se presentan tienen miga.
    Yo tengo un blog y he colaborado (aún lo hago, esporádicamente) con algunas editoriales y autores independientes. Cuando abrí el blog no me planteé este tipo de relación, con ninguno de los implicados, porque mi deseo era hablar de libros, comentarlos, ya que no había demasiadas personas en mi ambiente más cercano con quienes hacerlo.
    Han pasado años desde ese momento y, aunque he ampliado los horizontes del blog (hay más cosas que libros), me dedico a hablar de los libros lo más sinceramente que puedo.
    Sin embargo, y aunque la mayoría (o así quiero pensar) de la gente que tiene un blog literario lo hace por tener un hobby, he conocido a demasiadas personas que están ahí para conseguir libros gratis. Cada quien hace lo que quiere, no seré yo quien los juzgue y los mande camino del cadalso, pero es algo que yo no haría. Y sí, esas mismas personas que “se venden” por novelas gratis, producen una serie de reseñas de las que uno no sabe si fiarse o no.
    Recuerdo un artículo de Rosa Montero en el periódico en el que comentaba la sorpresa que había sentido cuando una estudiante le había comentado que sus compañeros de Periodismo creían que había que pagar una cantidad de dinero a alguien que concedía una entrevista. Si le pagas, ¿quién te asegura que lo que te va a contar no es interesado, como si fuera a cambio de ese dinero que tú le has dado?
    Pues es lo mismo aquí. Si te dan un libro gratis, y quieres seguir recibiendo más, habrá gente que se cubra las espaldas y deje que la avaricia reseñe por él. Los perjudicados, cómo no, son los lectores, que se comprarán una obra atendiendo a unas opiniones, irán con unas expectativas, y luego se preguntarán para qué sirve una comunidad de blogueros literarios que le limpia el culo a las editoriales.
    Y, bueno, lo que comentas de las erratas y todo tipo de faltas de ortografía… Lo he padecido (y me he preguntado si algún bloguero habría leído el mismo libro que yo, porque, donde a mí me habían sangrado los ojos, todo era gloria para él/ella) en muchos más libros de lo que sería deseable, tanto comprados por mí como enviados por casas editoriales. De los que me mandaron, dos son de una editorial de “autoedición” (de cuyas obras no guardo un recuerdo especialmente grato) y no tuve problema en comentar que, independientemente de la trama de los libros, aquello era una sangría ortográfica; otro es de una editorial “clásica”. En las reseñas lo he comentado sin problema ninguno. Quizás a mucha gente le dé igual si en una obra escriben “camion” sin tilde; a mí me molesta, porque creo que importa tanto la forma como el contenido.

    Pero bueno, de todo tiene que haber. Y disculpa por esta tesis doctoral, pero soy mucho de enrollarme cual persiana, sobre todo si el tema me toca de cerca y me indigna.

    Un saludo ^^

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    1. Tranquila, que a una opinión fundamentada no voy a ponerle límites.

      Me alegra ver que aún quedan reseñadores coherentes con ellos mismos y con los lectores. No es la primera vez que me quejo de este "fenómeno", de los que pasan de aquellos a los que deberían ir dirigidas sus reseñas y engañarles por seguir recibiendo obras, muchas de muy dudosa calidad cuyo verdadero estado de edición es ocultado para "no enfadar" a la editorial que se las suministra. Es deplorable tanto por un lado (reseñadores que no se sinceran) como por el otro (editoriales que exigen valoraciones positivas).

      ¡Muchas gracias por dejar tu opinión!

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